El actual Centro
de Arte Jaime Trigo, heredero directo de la desaparecida galería
Altamira fundada a finales de los años sesenta, lleva el nombre de su
propietario como sello seguro de confianza y autenticidad, avalado por
toda una vida de trabajo y respeto a las Obras de Arte y Antigüedades.
En sus instalaciones, además de ofrecer una exposición permanente de
mobiliario, objetos y obras de Arte, cuenta con una Sala acondicionada
para sus Fondos de Pintura.
