EXPOSICIONES · CENTRO DE ARTE JAIME TRIGO
 
 

 

 

XAVIER DOPAZO

 

 

 

CRÍTICAS

 

CRÍTICA DE JOSÉ CHAVETE RODRÍGUEZ

La línea artística de Xavier DOPAZO se mueve dentro del arte figurativo, con una fuerte influencia de las corrientes artísticas gestuales, así como de la herencia del arte gallego por excelencia, tanto por su temática como por su iconografía, que en ciertos gestos recuerda a la escuela de Laxeiro.
Los informes que han dado sobre las actitudes de Xavier Dopazo son excelentes, así como su capacidad de trabajo y voluntad de aprender.

José Chavete Rodríguez, Catedrático de Pintura.

 

CRÍTICA DE RAMÓN ROZAS DOMÍNGUEZ

El gesto de un pintor.

Pintor de gestos, de trazos, con un sentido rítmico de la pintura, Xavier Dopazo inunda con sus creaciones toda nuestra mente de una alegría expresada a través de la pintura. Sus abstracciones, sus gaiteiros o cualquier temática que aborde en sus cuadros, son un grito expresivo que nos manifiesta su manera de entender la pintura. Porque desde esta palabra es desde la que hay que acercarse a la creatividad de Xavier Dopazo. Pintura, pintura y pintura. Todo en él le conduce a este terreno que cada vez domina en mayor medida con la seguridad que otorga la experiencia y el manejo continuado de diferentes técnicas y expresiones.
Ahora, a punto de dar un importante salto en su carrera artística, es el momento de realizar balance de lo hecho, lo que nos permitirá afianzar los siguientes pasos, sin duda prometedores de este joven formado de manera autodidacta, tallado bajo horas y horas de taller y de presencia ante el lienzo, al fin y al cabo la mejor escuela, la más productiva, y posiblemente también la más completa. Xavier Dopazo ha crecido en Galicia, desde aquí su arte ha progresado y como buen gallego nunca dejará de crecer con el punto de mira en esta tierra telúrica. Así es como sus ‘gallegos’, auténtica seña de identidad de su pintura, le han catapultado a ocupar un lugar en la plástica gallega, el sentido del ritmo, la musicalidad de esos trazos, entre lo casual y lo meditado, y la capacidad de síntesis posibilitaron la creación de un elemento icónico en nuestra pintura y que ha referenciado a Xavier Dopazo como un gran siluetista. Sus composiciones, tanto de varios personajes, como de figuras autónomas, son una perfecta manifestación de esa saudade gallega adaptada, de manera ejemplar a los nuevos tiempos de la pintura, llenos de vocación expresiva, de carácter y de una fuerza compuesta a través de su gran arma de creación, el gesto.
Desde ese gesto es desde el que podemos seguir progresando en el acercamiento a otras facetas de la pintura de Xavier Dopazo. Esa gestualidad nos convoca ante un pintor expresionista, cuya obra surge de un momento, de un instante, de un zarpazo pictórico desde el cual se consigue transmitir ese elemento tan pocas veces presente en nuestra pintura, muchas veces llena de clichés y anquilosada en un tratamiento vacío e inexpresivo, como es el de la vida. La pintura de nuestro protagonista está cargada de vida, aquel ‘joie de vivre’ que hace de la pintura algo lleno de alegría y pasión, parte consustancial a este arte, al que Xavier Dopazo es capaz de asentar bajo sus pinceladas y sus colores.

Amante de la actividad artística, sería contraproducente negar muchas de sus influencias a la hora de aproximarse a la pintura, Picasso, Miró, o la abstracción americana son puntos de referencia muy importantes a la hora de acercarse a su pintura. El eco picassiano se manifiesta en el tratamiento de la figura, tomado como modelo para progresar en el estudio del rostro, así como en diferentes personajes que van llenando sus narraciones de presencias humanas y en los que la fragmentación cubista del pintor malagueño, en unión con el empleo del color en territorios divididos del propio lienzo, permiten a Xavier Dopazo mostrar su propia individualidad, surgida a partir del estudio de Picasso. De Miró podemos rescatar la importancia que tiene en nuestro pintor esa pintura onírica, creadora de superficies fantásticas, plenas de imaginación y fantasía, como las que nuestro protagonista fue capaz de, llevar a cabo en un patio de viviendas de un edificio en Pontevedra donde afronta una ingente labor mediante la elaboración de varios murales en los que fue capaz de dar sentido y aprovechar unas paredes como medio de expresión, planteándonos al mismo tiempo, el valor de la pintura para mejorar nuestros entornos y espacios de vida diaria. Finalmente, la abstracción americana. Paso por otra parte lógico para quién se había fijado en un ‘surrealista’ tan especial como lo era Miró, está muy presente en su concepción de la pintura en la que ya hablábamos antes de la importancia del gesto. Esa manifestación de la presencia del artista donde lo gestual y el informalismo son tan importantes, nos llevan de manera directa a citar a Pollock y a su forma de entender el hecho pictórico, el azar, el chorreado, el grumo… son elementos de los que también Xavier Dopazo se va a valer para que su pintura siga evolucionando.
Entre estas dinámicas es en las que se mueve este pintor al que cualquier tema le sirve para buscar un canal de expresión con el que llegar al espectador. La importancia de la comunicación dentro del arte es fundamental para él, ya que necesita de alguien al otro lado para culminar un proceso pictórico de unas claras connotaciones expresivas. Durante los últimos años, Xavier Dopazo se ha mostrado frenético a la hora de crear, de exponer, de difundir su arte, que tan ligado está a su propia vida, y de ese frenesí se impregna toda su obra para de nuevo gritar a la vida, gritar a la pintura y al mundo que un pintor llamado Xavier Dopazo les desafía a acercarse él y compartir así su visión de la vida a través de la pintura.

Ramón Rozas Domínguez

 

 


ISADORA ART DECÓ

Alfredo Vicenti, 26 Bajo
15004 A Coruña

Telf. 981 92 82 53
Fax 881 91 74 22
E-Mail Isadora

 


Decálogo para el Inversionista